recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

martes, 2 de julio de 2013

El RATÓN se comerá al León, no a nosotros por los pies..



El sr. Juan A. Cabrera comenta en el diario Progresista de hoy:

"En 2007 había en España 2.294 empresas públicas; en 2011 había 255 más. En este momento no sé cuántas hay; simplemente no hay forma de saberlo con certeza. ¿Cuántas son realmente necesarias? Igual me paso, pero más de la mitad solo sirven para gastar dinero, eludir obligaciones públicas, duplicar tareas y agradecer favores y cosas así. Pierdan cuidado, si se cierran muchas de ellas o se adelgazan sus consejos de administración y otras mamandurrias eso no incrementará sensiblemente las cifras de paro; y, sin embargo, el ahorro sí puede ser considerable.

Y ¿qué me dicen de las embajadas regionales en el exterior? Hay unas 300 representaciones comerciales que se solapan con el Icex. Un esquema parecido se reproduce en la promoción turística. 

¿Cuántos políticos, asesores, asesores de asesores, cargos de confianza, etc hay en España? Ya me gustaría saberlo. Si uno bucea por ahí llega a la conclusión de que una cifra ponderada podría ser la de unos 300.000 cargos; sí, circula por ahí un numero bastante más elevado pero, la verdad, no me parece muy fiable y cargado de intención. ¿Y son muchos o pocos? Pues juzguen ustedes mismos: somos el país de Europa con más cargos públicos en cifras absolutas.; recuerden: en cuanto a empleados públicos, en la mitad de la tabla ¿Demagogia? Ustedes mismos.

No hemos tenido todavía la fortuna de conocer en detalle la mayoría de las 217 medidas que Rajoy asegura contiene su reforma, pero ¿apostamos a que ninguna se refiere a modificaciones drásticas en el estatus quo que acabo de resumir?"


enlace texto completo

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No hace falta plantear el discurso coherente como demagogia, aunque la intención sea buena, porque no es necesario buscar la controversia de una forma impositiva y tan directa. 

Es sobradamente conocido, gracias a las informaciones que recibimos de este diario y otros medios razonables del país, que en España las cosas del sistema van acordes con la capacidad de respuesta que tenemos desde la sociedad.

Hasta que el concepto de inteligencia no evolucione de forma palpable, los de arriba, con mayoría absoluta o sin ella, continuarán desplazando las riquezas hacia un fondo colectivo minoritario porque apenas topan con ningún obstáculo en el camino que traslada sus ganancias a sus propias arcas individuales, inalcanzables por la comunidad.  Por si ello fuera poco, los dirijentes actuales no sólo no toleran la igualdad, sinó que hacen lo posible por desestabilizar cualquier conato de equilibrio que surja en el panorama evolutivo.  


Es por ello que las garantías de solvencia equitativa de nuestra sociedad se destruyen irremediablemente debido a las discapacidades intelectuales de los integrantes de la misma, los que en su día, manifiestaron sus claras preferencias en los últimos comicios bajo claro un estado mental vulnerable e incapacitado del rigor necesario para establecer su criterio necesario de futuro de una forma coherente y racional.

De todas formas, utilizando la sabias palabras de Salva Artacho:

     "..Buenas ideas, buenas reflexiones y buenas conclusiones: hay una respuesta popular en marcha y que difícilmente va a ser detenida por mucho que se quiera ajustar o rebajar la presión a la olla social.
Pero lamentablemente todavía son más los que salen a festejar los éxitos de la pelota, las patadas en la espinilla o los agarrones traicioneros.
Son más los que dan su voto confiado a la mentira aunque luego se lamenten.
Son más los que van abandonando la feroz, despiadada y dogmática iglesia, excepto para las primeras comuniones de sus hijos, las bodas y los entierros propios.
Son más los que les gustaría estar "colocados" en posición de recibir regalos y prebendas, de ahí que las encuestas sigan pronosticando éxitos electorales a los que merecen el mayor rechazo social y político.
Son más los que ríen la gracia del miserable patrón, aceptan prolongaciones de jornadas laborales y las horas extras mientras sus hermanos están en el paro.
Son más los indiferentes y despreocupados ciudadanos que no se mueven contra la presencia del ejército en guerras que nada tienen que ver con nosotros.
Son más los que no leen pero les gusta que les cuenten cuentos de príncipes y princesas o se tragan las nimiedades de la caja tonta.
Son más los que se "creen" apolíticos y hacen dejación en favor de los cuatreros. 

Son más los que...

Sin embargo, algo empieza a moverse y la esperanza que origina esa movilización “in crescendo” es una preñez que todo apunta llegará a un feliz parto".


Algo que desde este modesto rincón de mundo, aplaudimos y compartimos con una firmeza incondicional.
Feliz día a todos.



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