recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

viernes, 3 de agosto de 2012

BANSKY reivindica en Londres




Era cuestión de tiempo. Todos esperaban la respuesta del artista callejero Banksy a los inminentes Juegos Olímpicos de Londres. Nadie dudaba de que el ánimo guerrillero y crítico del misterioso personaje no podía ser inmune a la invasión olímpica de su ciudad.

La respuesta ha llegado y es tan editorializante como se esperaba. Banksy acaba de colgar en su web dos obras con las que saluda los Juegos y muestra su postura crítica ante la incongruencia de los fastos y los momentos de recesión, crisis y desigualdad que padecemos. No está claro dónde están ubicados el par de murales, pero parece fuera de duda que se trata de las calles de Londres.

Plantillas y pintura negra

Una de la obras presenta a un lanzador de jabalina, con dorsal olímpico, a punto de arrojar un misil. La otra es de un saltador de pértiga que supera un valla de alambre real bajo la cual hay un colchón, también real, como los utilizados por los miles de sin techo que pueblan las ciudades de Occidente. Ambos murales tienen el estilo que ha convertido en un clásico a Banksy: están realizados con plantillas y pintura de espray de color negro.Simplemente pensé que era una pared bonita para pintar
Londres es escenario desde hace meses de todo tipo de actos culturales, organizados muchos de ellos con financiación pública, que intentan aprovechar el tirón mediático y de público de los Juegos. La marea de oferta viene incrementada por la reciente celebración del jubileo de diamantes de Isabel II.

Explotación infantil

En esa ocasión Banksy pintó en la pared de un bazar que vendía recuerdos sobre el jubileo un enorme mural de un niño asiático descalzo cosiendo banderas británicas, en alusión a la explotación infantil. "Pinté esto en Poundland, en el norte de Londres, en una tienda que vende merchandising barato del Jubileo y que se encuentra en el recorrido de la antorcha olímpica", señaló Banksy entonces a la prensa británica.

"Supe después que hace dos años se descubrió que vendía material fabricado en talleres de explotación, pero eso no lo sabía. Simplemente pensé que era una pared bonita para pintar", añadió entonces el gran artista del anticapitalismo militante.