recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

lunes, 3 de diciembre de 2012

MECÁNICO DE LA EMPATÍA: titiripeuta psicomecánico, un regalo de actualidad



Fidel Delgado Mateo 

Psicólogo clínico.  Desde hace 30 años entrena a profesionales de la salud y a todos los interesados en el arte de la transformación consciente.  Universitario permanente de elevado carácter humorístico consolida la ciencia de la psicología con el arte de la risa, manteniendo su mensaje claro a nivel metafórico que atraviesa con soltura nuestra manifiesta realidad, la realidad común de todos.

El psicólogo clínico Fidel Delgado, que se autodefine como un “titiripeuta” y que imparte cursos de formación con títulos como “Déjate en paz” o “Los juegos del ego” valiéndose de recursos y utensilios propios de un payaso, cree que el sentido del humor es algo muy serio: “sentir el humor” es tener sensibilidad para detectar cómo nos encontramos. Conocer la calidad de nuestro humor, del fluir que nos conecta con nosotros, con los demás y con el Todo es, en definitiva, salud.

En una entrevista con la Fundación Ananta, asegura que "como organismo individual o como organismo-empresa hemos de tener muy activos esos sensores y escucharlos, y no tratarlos de adormecer, como hacemos a veces por miedo. Y también por miedo, asegura, cerramos la ventana al Espíritu para impedir que nos sacuda..".

Cree que comprender que estamos en la vida “de servicio” nos conecta “con el lado servicial de la vida”, que es un lugar de buen humor, mientras que si vamos buscando reconocimiento, poder o dinero, nos acompaña el miedo, el bloqueo, el mal humor.  En la misma línea, defiende el cultivo de las artes del silencio y el desapego.

Recién casado a sus 60 años, ha estudiado el camino de Carlos Castaneda y habla de Jesús con una devoción lúcida y contagiosa (dicen..); ha practicado yoga y zen, esto último en ocasiones de sol a sol; ha vivido en una comuna durante casi siete años y empezó a dar cursos de formación por los hospitales mientras vivía itinerante en una roulotte.  Todo, después de renunciar a su plaza como psicólogo adjunto al Departamento de Psiquiatría en la Ciudad Sanitaria de la Paz, de Madrid, hace ahora 26 años.

Desde entonces la vida se ha ocupado de él y le ha empujado a explicar a los demás que sólo somos parte de algo que nos supera, y que no tenemos nada que temer. .

"El humor está en todo porque la vida es fluida, así que hay que prestar atención a sentir ese fluir. Para un organismo es importantísimo que los sensores que tiene instalados estén sensibles. Y cuando dan señales de que todo va bien, el efecto es la alegría, los buenos resultados de negocio… Si, por el contrario, algo chirría o surge algún conflicto, sentirlo cuanto antes es indicativo de salud, de higiene mental.  El buen rollito, una cena, un brindis, es sólo un producto –o un subproducto– final. Es mucho más urgente percibir cómo están las cosas y, a medida que se arreglen, brotará el bienestar tranquila y espontáneamente"..




36 minutos de humor y teoría psicológica de un singular personaje muy cercano o quizás totalmente inmerso en una sabiduría proverbial diferente.  Quizás su docrina debería ser más extendida para provocar el aumento de nuestra diversión en este pesaroso ciclo existencial, y como él, actuando sin dejar de considerar lo realmente trascendental del escenario, percibamos claramente las cosas de una manera mucho más positiva y, por tanto, placentera.


Gràcies Joangi..