recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

viernes, 21 de diciembre de 2012

LOS ROSTROS DE LA AMBICIÓN y la codicia que nos hunde..


 
Insulso sería el decir que quienes restringen a propósito nuestro bien estar tienen nombres y apellidos, una tarea bien fácil.  No obstante, el que ha distribuído este gráfico por la web debería haber recibido un premio, está claro que merece nuestra gratitud más que nada por su esfuerzo en compilar los datos y relacionarlos de esta forma tan gráfica y claramente expuesta.  Si algún lector lo conociera, por favor, muestren un enlace para poder ejercitar dicha apreciación.

Por nuestra parte, como reza el dicho popular de que una imagen vale más que mil palabras, vamos a transformar esos nombres en imágenes.  Del ejercicio obtendremos las caras de los que se mantienen dirigiendo la batuta con los compases de la partitura más egocéntrica de la realidad en que vivimos, esa que avanza acaudillada y masterizada por estos pocos reyes de la ambición personal, los amos de la voracidad y de la codicia de nuestros días.

Estas son la caras de nuestros "magnates" (vocablo muy cercano estructuralmente a "mangantes"), los que pugnan por enaltecer su avaricia siempre por encima de mantener la capacidad de supervivencia de todos los idiotas que estamos manteniendo sus poderosos tronos, el desamparado, estúpido e imposibilitado vulgo del que ellos aprovechan sus multitudinarios futiles esfuerzos carentes de alguna ambición relativa El gesto absurdo más incoherente de todos los que observamos y experimentamos hoy en el país de la pandereta, la visión de cómo el gigante se lanza piedras encima de su propia cabeza y los demás nos mantenemos cincelándolas para su mejor manejo.  Todavía con una maestría providencial, éstos devienen exitosos y más grandes cada día.







Quizás pronto determinen en un gesto de carácter regresivo, por aquello de ejercer sus demenciales prácticas de diversión, y ejecuten su propio derecho de pernada (lus primae noctis..) sobre nuestras propias carnes, a cambio de permitirnos respirar un poco de aire sano de futuro, tal y como practicaban los "señores" en aquellos tiempos feudales..



Como bien alude el perspicaz maestro de la palabra, Marcos Ley González: "para que un político brille hace falta mucha oscuridad", justo la que generan estos codiciosos sujetos con aspecto de seres humanos; los cuales se encuentran muy lejos de pertenecer, en cualquier diálogo objetivo, a la propia raza dados sus desproporcionados niveles de egocentrismo.  Su des-iluminación, y por consiguiente atrezzo de la estructura del gobierno, es la que permite que descompriman fastuosas campañas electorales, se difundan sus mensajes en sus medios de comunicación y engañen, a cara descubierta, a los electores que les van a dar ese requerido brillo.  Muy a pesar de que en dicha oscuridad no se pueda hacer brillar ni siquiera el más grande de los diamantes, puesto que los "magnates-mangantes" están ahora extrañamente generando el agujero negro que devora la luz con la que se debería reflejar la gema y hacerla resplandecer como nuestro luminoso sol

Quizás el aventurado gráfico de los retratos, debidamente impreso sobre papel, tan sólo sirva para practicar el noble deporte de los dardos, ese que se generó alrededor de 1314 (wiki) y que importamos con la llegada del masivo turisteo anglosajón de los años sesenta empezando por las zonas costeras de nuestro territorio caní.  Aquellos tiempos en los que la condición del hispánico era autoreconocida como el engorro del continente Europeo, los años en los que nuestros queridos protagonistas gestaban los inicios de sus exitosas carreras dentro de sus grandes familias-negocio..