recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

viernes, 20 de marzo de 2020

Oda a la ESTUPIDEZ COLECTIVA





Creo que llevo más de dieciocho mil días despierto..  Encajándome, esforzándome, sincerándome con ese tipo que responde cuando mi conducta descarrila de la norma habitual. La voz de mi conciencia, dicen algunos.. El reclamo de la razón, la lógica, el contexto más equilibrado que uno pueda dibujar.  Ese verbo que produce una llamada circunspecta y moderada que sólo uno mismo puede llegar a escuchar.

¿Quién parametrizó la sintaxis de ese discurso? ¿Nuestra experiencia evolutiva..? ¿Las docencias materiales de todas nuestras etapas escolarizadas? ¿Las enseñanzas de nuestros progenitores?  

El ejercicio del ensayo no es nada más que aquello que discurre a través de nuestro proceso evolutivo hasta un punto determinado.  Esa marca inflexiva en el tiempo es la que nos muestra claramente el resultado de la verborrea del payaso contestón que vive dentro de nuestro pensamiento.  Su significado nos conduce a percibir aquello en lo que nos hemos convertido mientras transcurrían los mejores días de nuestro tiempo. Aquello en lo que nos hemos convertido en la vida.

¿Cómo hemos conseguido construir al individuo? Quizás haya sido a través de la copia de todo aquello que en algún momento ha interesado o ha impresionado a nuestra capacidad de racionalizar, o quizás sea porque esa palabrería ha calado hondo en nuestra partitura singular. La cuestión que define a ese particular concepto es la fórmula científica que nos tiende a normalizar.

Porque la pauta que nos define forma parte de una ley que está por encima de nuestras propias voluntades; porque el patrón de nuestra conducta es un ente repetitivo que conjuga una perífrasis con muy poca originalidad.

La normalización es una sustancia equiparable a un idioma, una lengua inteligible y descifrable por todos aquellos que coexisten en nuestro entorno habitual. Normal es aquello que no salta de la partitura de la ópera de nuestras vidas.

En ese caso, si eso de ser "normal" consiste en tener que encajar con resignación todos esos acontecimientos de absurdidad que vivimos hoy en día, sinceramente, estoy planteándome seriamente volver a empezar..


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