recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

viernes, 6 de febrero de 2015

Ideología transversal y sostenibilidad descompensada



"En la más pura lógica capitalista – la búsqueda de la maximización de beneficios- la crisis que ya dura 8 años y la espiral del endeudamiento ya no tienen sentido.  No tienen sentido para las personas, no tienen sentido para los mismos estados del bienestar ni tienen sentido para la economía productiva.  Nadie ya entiende qué lógica gobierna las decisiones políticas y económicas que toma la Unión Europea y que contravienen cada día las reglas básicas del negocio capitalista industrial.  Tanto es así, que cambiar estas políticas ha significado una cuestión ya de sentido común para el mismo capitalismo.  Y una cuestión de pura emergencia humanitaria y social, transversal a toda ideología.  ¿Por qué, entonces, se mantienen las actuales políticas?"..




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La única vía evolutiva sostenible y certera debe pasara priori e ineludiblemente, por los peajes establecidos mediante el contundente entramado neoliberal, pues la estructura económica global lleva intrínseca esa insolidaria contundencia contagiada desde el absurdo e insolvente seno del sistema social.  

Una vez aceptado este hecho, entenderemos que la voluntad de ceder control a la política comunitaria por parte del BM, del BCE, del FMI y, ahora, del TTIP, es tan mínima o inexistente que el audaz político con verdadera voluntad de cambiar las cosas deberá plantear la rotura absoluta y progresiva de los pactos con estas devastadoras sociedades incoherentes y apocopadas, quienes siguen rigiendo su amargo destino produciendo la riqueza económica para el colectivo minoritario que controla su quehacer, el poderoso ya legitimado uno por ciento de toda la sociedad global.







La base de este cambio radicará en continuar dicho propósito culturizando al individuo dentro de parámetros afines al concepto absoluto y exclusivo de la sostenibilidad.  Se debe conducir la balanza de los beneficios hacia una explotación inteligente del recurso natural y combinando ambos costados del instrumento para establecer mucha más igualdad social.  

Las generaciones venideras pronto percibirán esta absurda cojera colectiva y apresurarán sus esfuerzos en construir un entramado que no sólo les permita a todos vivir con algo más de dignidad, sino que apostarán, sin lugar a dudas, por generar riquezas a través de procesos menos destructivos y con una explotación muy responsable de todo lo que obtengan del medio natural.

Un buen ejemplo de este fenómeno que ya está sucediendo lo podemos destacar en la figura del joven holandés Boyan Slat, publicado recientemente en El País a raiz del reconocimiento de su audaz proyecto singular por la ONU.



Endavant, Quim.
Vostra és la via verge, poseu-nos a circular.



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