recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

miércoles, 19 de septiembre de 2012

PLANETA HUMANO: la esfera del horror




Dice el subtítulo del último libro del premio Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz, 'El precio de la desigualdad' (Taurus), encierra una descripción de la realidad, al tiempo que una declaración de guerra: "El 1% de la población tiene lo que el 99% necesita"

No pretendemos publicitar la obra literaria de J.E. Stiglitz sinó poner de manifiesto aún más el caràcter esperpéntico que todo este embrollo está adquiriendo.  En la entrevista de Juan Fernández de El Periódico "Ténganlo claro: la austeridad no va a funcionar" del Martes, 18 de septiembre del 2012, Stiglitz nos habla de como el poder engaña a sus electores: 

 "Ojalá estuvieran rescatando al país, pero me temo que lo único que van a rescatar es a los bancos y al sistema financiero, aunque el precio lo pagará la gente mediante más recortes".  

En términos sintácticos, como en el ejercicio del análisis en el lenguaje, estamos observando cómo el verbo destruye el predicado y como éste, discrimina la acción de su fiel y perpétuo aliado, el sujeto.  Es la guerra de poder más descarada y sangrienta.  El fin de la sintaxis coherente y del lenguaje bien consolidado.  A partir de estos desgastados métodos de control, ahora descubiertos por ya innumerables frentes del conocimiento generalizado, vamos a tener que reaprender a vocalizar nuevas palabras y crear lenguas alternativas pues nuestras actuales generatrices, las lenguas eslavas, amerindias, semíticas, germanas y romances, mantienen una idolatría por la absurda evolutición de la deconstrucción lingüística globalizada.

Las cartas están sobre la mesa, con el mensaje aún legible, aunque empapadas de la sangre que todavía salpica por deguello del último atrevido disertador de historias mundanas con las que plácidamente nos prestamos al abrazo de Morfeo.  Al sueño de la realidad que descontrolamos.  "El tiempo dirá", como dice el poeta, pero a lo mejor el Sr. Tiempo es ahora incapaz de consolidar un idioma con el que pueda hacerse entender y transmitir el mensaje concreto a la razón humana. El tiempo es el mejor maestro pero, no olvidemos, que eventualmente mata a todos sus alumnos. 

La desgracia sin sabor de la desidia por la vida, el terremoto apabullante y desconcertante de la ideología que no fructifera, el cataclismo cognitivo de la razón, la hecatombe del derecho colectivo y bien común,  la devastación de la originalidad de los principios creadores de la evolución, la calamidad absoluta de nuestra especie que ha conseguido dominar el planeta con la generación de su elevada codicia y su creciente  pasión por acumular el absurdo, nos mantienen ocupados en el limbo psicosomático.  

No queda más que proclamar las voluntades del mal.  Nuestro sistema se alimenta de esa insatisfacción de la sociedad, la que busca a través del consumo y la narcotización de los medios el llenar una vida vacía y carente de sentido.  El único oasis del camino nos permite disfrutar, bajo la inspección autoritaria de la biología más controlada y aplastante, el placer del juego de la creación del entorno de nuestra familia, la que cada vez resulta más deficiente en cuanto a niveles de natalidad, supervivencia y congregación por culpa de factores de salubridad, calidad alimentaria y psicológica humana.

Ladies and gentlemen, preparémonos para un final de fiesta tortuoso, aunque sea con premeditada dignidad, dejemos que estos siervos del Lucifer de los cuentos caigan de sus pedestales con sus propios errores y su falta de serenidad manifiesta.

El final se les acerca y, reitero, no pienso hecharles mano alguna, viviré intentando congregar aquello que se acerque más a la esencia de la razón de ser y estar en esta realidad.

Por favor no voten más a estas sectas mayoritarias de los políticos del mal.., podemos empezar por este innegable principio.

Gracias.