recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

jueves, 15 de noviembre de 2012

GUARDIA CIVIL vs. ESTIBADORES: un ejemplo de tensión controlada




Ayer fué día largo y, pasadas las 13:00 horas, bastante peligroso en el Puerto de Barcelona.  El portavoz del sindicato Coordinadora (Estatal de Trabajadores del Mar - mayoritario en el Puerto de Barcelona), secundando la huelga general del 14N informó, junto a sus ventidós delegados a primera hora de la mañana que el transcurso de la jornada de huelga iba a desarrollarse aparentemente sin demasiada polémica ni conflictos.  Información derivada de sus conversaciones con todas las terminales portuarias que operan en el puerto.  Cinco eran los buques de pasaje que podrían provocar algún problema durante las horas de la tarde.  Esos buques son el Excellence, Tenacia, Murillo, Cruise Roma y Visemar One, los primeros cuatro fletados por la empresa Acciona y el último por Balearia.  Estos transportan mercancías de forma rodada hasta un máximo que ronda los dos km y medio lineales de carga con tráilers, camiones, furgonetas y turismos con destino y origen mayoritario a Italia e Islas Baleares.  Son líneas regulares y de atraque prácticamente diario en el puerto.  Las labores de estiba y desestiba del personal de Estibarna están consolidadas desde hace décadas y recojidas en un Convenio Laboral que se acaba de extender, firmado por ambas partes, hasta el año 2018.
 
13:00 horas
Terminal de Acciona, Muelle de San Beltrán.  La empresa Acciona pretende, bajo órdenes manifiestas del Director de la Terminal presente a pie de muelle, descargar y cargar del buque Excellence la previsión de camiones sin asistencia portuaria de estibadores.  Una dotación con cerca de veinte agentes de la Guardia Civil presentes en la terminal son los que hacen recapacitar, bajo el mando de un Comandante, al director de la terminal, quienes lo expulsan del recinto portuario para evitar un conflicto ya en proceso generado por sus propias directrices y disparatada e incongruente posición ante los delegados sindicales de los estibadores.  El buque no descarga y carga nada más que pasaje y cuatro camiones de productos perecederos, lo acordado en una jornada de huelga.




17:30 horas
Sede de Estibarna, Carretera de la Circunvalación s/n Tramo V, chicharra informativa donde se logra congregar a más de seis cientos trabajadores para determinar acciones a llevar a cabo en las horas venideras.  Dado que las entradas de los buques presuntamente conflictivos se escalonan en horarios, las acciones de control de descarga y carga iban a ser, por tanto, determinadas al respecto de las llegadas.  

Primero mobilización del colectivo hacia Acciona para recibir al Tenacia y al Murillo en el Muelle San Beltrán.  Los buques se retrasan y el Cruise Roma entra al Muelle de Costa en primer lugar.  Algún estibador mobiliza una cabeza tractora de camión para obstaculizar las rampas de los buques y es detenido por una dotación de la Guardia Civil.  Después de razonar con ellos, éste queda en libertad y continúa a pie sin ningún problema.  La gran masa de trabajadores se dirije hacia el Muelle de Costa a recibir al otro buque.  Por el camino cuatro todoterrenos cortan el paso en un codo de la terminal y pretenden aislar a unos veinte estibadores.  Acordonan y un estibador recibe un golpe de porra en la pierna por intentar cruzarlo.  Sin más dilación y después de mediar verbalmente con el mando, desacordonan y permiten el paso hacia el otro muelle.


 Sede de Estibarna, estibadores en plena chicharra


Llegada al Muelle Costa, allí presente hay una dotación con alrededor de venticinco vehículos de la Guardia Civil, más de cuatro de los cuales eran furgones con capacidad para unos nueve agentes antidisturbios y su equipo, la tensión y disposición militar de los efectivos contrasta con la dispersión y concentración de los estibadores hacia y alrededor del muelle, lo cual desenfoca la precisa contabilidad de efectivos policiales.  De ninguna manera superan en contingencia la abrumadora cifra de estibadores que puebla el Muelle Costa con más de seiscientas mentes dispuestas a todo para garantizar los servicios mínimos y salvaguardar y defender sus puestos de trabajo.

El aire es tenso y las mandíbulas de ambos bandos mascan la presión del conflicto inminente.  Cualquier conato de alzamiento puede provocar la histeria colectiva como se ha observado por el estallido de la fuerza de los agentes en el codo del Muelle de Poniente y la consiguiente corto enfrentamiento sin consecuencias.  La terminal portuaria está totalmente cercada por las fuerzas del orden que van bien provistas de protecciones, armamento y cualquier otro dispositivo disuasor en su equipo.  

Algunas miradas buscan líneas de escapatoria potenciales en caso de conflicto grave, hay muy poco margen pero existe alguno.  

En un momento dado, un increible brote de humor esperanzador se desata explotando de manera proverbial y con inusitado regocijo.  Ante el sumo nerviosismo de ambos colectivos, al apagarse y volver a encenderse los focos que iluminan toda la explanada de la terminal portuaria, las 600 voces estibadoras cantan el cumpleaños feliz en las dos ocasiones de reiterados apagones.

Se dialoga de nuevo desde el seno del Sindicato con el Comandante de la Guardia Civil y, finalmente y sin altercado alguno, atraca el Cruise Roma y la descarga y carga de perecederos y pasaje se desarrolla con total normalidad.  Tanto es así que los ánimos de ambas partes se tranquilizan casi por completo y los efectivos del personal estibador comienzan a distribuirse hacia los otros buques que ya se encuentran maniobrando en atraque por sendos Muelles de San Beltrán y Adosado.  Sus operativas repiten las mismas pautas que las dadas en el Muelle Costa.
  
Cabe destacar que la operación desarrollada por el Cuerpo de la Guardia Civil fue una muestra palpable del elevado nivel de sentido común ante una situación que se percibía extremadamente tensa a priori.   Sencillamente, fue un éxito rotundo desde el punto de vista del trabajador portuario y la fuerza del orden pues el único brote de violencia desencadenada fueron dos desdeñables episodios sin consecuencias aparentes para nadie y los objetivos de la jornada fueron acometidos con normalidad.  

Desde aquí, nos gustaría dar nuestra más sincera felicitación a la actuación del mencionado Comandante del cuerpo de la Guardia Civil y a todos sus efectivos por su bien hacer y el absoluto respeto mostrado ante una tensa situación con el Colectivo de Estibadores.  Hecho que no puede ser afirmado con referencia a la dirección de las empresas Acciona y Balearia quienes, por sus palabras, actitudes y voluntades de no respetar los pactos en una huelga general, levantaron los ánimos de los estibadores hasta el pié de guerra.  

Felicitar, también desde este humilde remanso de pretendida pasión por el bien común, la colaboración de los transportistas, que salvo el caso de un despistado chófer alemán embarcado en el Visemar One que no atendía a razones al principio, colaboraron sin provocar impedimento alguno a las consolidadas acciones huelguistas del colectivo estibador.

Así mismo, nuestra más sincera felicitación al sentido común que demostró un Comité de Empresa al direccionar los ánimos y las conversaciones pertinentes hacia un remanso de paz y así evitar un grave conflicto para la consecución de los servicios mínimos, en una jornada donde el trabajador extendía sus derechos a la huelga cumpliendo sus pactos con la patronal.

Por la paz, el orden y el consenso social, las mentes directrices de los colectivos participantes en esta jornada de protesta laboral elaboraron distinguidos e inteligentes planes de acción para dialogar la mejor de las soluciones Un paso adelante de la mente humana ante una situación de exasperación, expolio y enojo social determinada por la aplastante política de represión social y económica que estamos padeciendo en la actualidad desarrollada por nuestros gobiernos.
 
Un simple y claro ejemplo de evolución inteligente que mostrará, esperamos, a otros muchos colectivos la forma de actuar en el caso de un conflicto de similares pretensiones.

La unión hace la fuerza.

¿Quién se sube al carro?