recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

lunes, 26 de octubre de 2015

Consumir sin sopesar deteriora el pensamiento colectivo





"Creo que no estamos tanto ante una crisis económica, sino en una crisis de la mente, de nuestra forma de entender el mundo. La crisis más real -con independencia de los problemas económicos, que son muy reales- es la crisis de la inteligencia. No estamos solo ante una corrupción de las cosas, sino ante una corrupción de la mente. A mí me llama la atención que siempre se habla, y con razón, de libertad de expresión. Es obvio que hay que tener eso, pero lo que hay que tener, principal y primariamente, es libertad de pensamiento. ¿Qué me importa a mí la libertad de expresión si no digo más que imbecilidades? ¿Para qué sirve si no sabes pensar, si no tienes sentido crítico, si no sabes ser libre intelectualmente?" 

"También ocurre que uno intenta pensar y escribe cuatro especulaciones y no puede hacer nada. Piensas pero no tienes poder. De ahí el poder de la política".



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Es posible que en determinados momentos, durante la dinámica y placentera práctica de alimentar a nuestra razón, se observe un incremento en el sentido más mordaz de la decadencia intelectual globalizada.  Así ocurre, especialmente, cuando uno escucha con atención a ciertos eruditos de la cultura internacional manifestando que el desarraigo individual por compensar la falta de criterio generalizado que existe, lo que provoca la mayoría de los despropósitos sociales en la actualidad, está arraigado en el pésimo nivel de valores que practican nuestras castigadas sociedades actuales.

De esta manera observamos ciertos abandonos de nuestra cultura sobre conceptos establecidos en el pasado, todos circunscritos dentro de la envolvente del comportamiento individual en el marco colectivo.  Estas desatenciones, tales como la evolución del lenguaje hacia su deterioro, el consumismo material desenfrenado por cualquier cosa que se ponga de moda y la falta de un arraigo de colectividad ante una realidad globalizada, por ejemplo, desencadenan la actual y crítica situación que está siendo aprovechada por aquellos que sí entienden esa pérdida de criterio y pasan, por tanto, a ejecutar una acción egocentrista que fortalecerá más aun el proceso de negligencia que aísla, desampara y desanima a quien pretenda luchar por un cambio radical en el gobierno de su entramado social más inmediato.

Pierre Lévy, eminente escritor, filósofo y profesor tunecino, nos acercó a un análisis de la inteligencia colectiva, hace ya más de una década (enlace a pdf).  Nos habla de la relevancia que tiene la autonomía personal ante una globalizada inteligencia comunal, de su fácil disposición para publicar pensamiento a través de contextos dentro del entorno global que construye nuestra realidad virtual, gracias a la plataforma de salida que nos dispone internet y a la que, la mayoría de los seres humanos, tenemos un amplio acceso en nuestros días.


Conferencia en inglés subtitulada en español 


En esta época de desmesurada publicación nos debemos asegurar de nuestras fuentes más certeras y experimentadas antes de tomar cualquier determinación.  Tanto el proceso de evolución positiva individual como el colectivo dependerán de los principios que tomemos como base para que se regule acertadamente nuestro consumo y nuestra producción de información más correcta y racional.

You are the content you publish.. (.. and so becomes your social environment) 




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