recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

lunes, 25 de febrero de 2013

REFLUJO SOCIAL DE LA VERGÜENZA: la marea humana del 23F





Hoy sentimos el desanimo.  Presagiamos el desconsuelo que conduce al abandono, a la postración, la languidez y el derrotismo.  

La "Marea Humana 23F" ha resultado en un delgado y superficial riachuelo de almas herrantes que ni siquiera ha humedecido las suelas de los mocasines de marca que calzan nuestros jerarcas caraduras, a pesar de demandar la razón con acertado criterio y definido fundamento.  

Los que conocen la verdad son aquellos que han "trepado" por la escalera de incendios hasta los áticos y sobreáticos en el edificio de la supremacía, ellos son los que conocen la "certeza" que se presenta como única y extraordinaria pero que realmente consta de miles de matices moldeables una vez se alcanza el bastón de autoridad Ellos son los que todavía deben estar riendo a carcajadas tumbados en sus divanes soberanos degustando el sabroso champán de la victoria ante la esperpéntica mobilización ciudadana que en teoría iba a levantar la máxima expectativa de manifestación en contra de la opresión y los recortes infinitos..

Señoras y señores: el que no espavile y pille un pedazo del pastelito (desnatado) que nos queda disponible, lo tiene claro..
 
Nuestro estúpido sistema claramente evoluciona, crece y se fortalece utilizando como principal alimento el horror y la desesperación de las perjudicadas masas cada vez más vulnerables, descoordinadas e indefensas ante la opresión de las cadenas del poder.  Lo sabemos y nos da igual.  El bien común no propicia ningún detonante para desencadenar ese gesto eficaz que consolide la masificación necesaria en contundente oposición al aplastante poder del gobierno y de los bancos.  No hay manera de que los individuos permanezcan valientes y dediquen su momento para mostrar la fuerza singular que una colectivización exasperada puede llegar a conseguir.

La "marea humana" no se consolidó con poder suficiente, permítanme el vanal comentario de que es ridículo que aparezcan millón y medio de cabezas en la callle el pasado once de setiembre en Barcelona demandando en contra del gobierno el derecho a decidir por un proceso democrático y, en esta ocasión, tan solo unas decenas de miles en las principales ciudades españolas ha salido a la calle para algo tanto o quizá mucho más importante, la demanda de su futuro y su liberación de la soga que cada día tensa más su grueso nudo corredero.
 
Sólo espero a que nos llegue el referendum para la independencia de una vez.., como se ha dicho en este blog en anteriores ocasiones, será más fácil confinar a siete millones que a cuarenta bajo un mismo criterio que vaya encaminado a un cierto sentido común.
 
La pretendida "marea humana" se tornó en el "reflujo de la vergüenza" por causas ajenas a la voluntad organizativa y más relacionadas al clima frío, el desencanto personal, el desánimo colectivo y el total abatimiento de una sociedad que prácticamente ha consumido las pocas referencias a la continuidad que la mantenían fuerte y determinada hacia el enfrentamiento aplastante contra el poder.
 
 
 
 
La flecha marca esa directriz del poder que continúa en su camino aplastando a quien se oponga y conteniendo a quien se manifieste por una lícita demanda de sanear la estropeada y falsa democracia..
 
No obstante mantendremos nuestro espíritu de lucha en contra de la afilada sagita como principio que rige nuestro conocimiento para mantener vivo el valor y contrarrestar el demencial efecto destructivo que prodigan estos tiempos.
 
Como lée un comentario al video que sigue: "Los derechos no se conquistan lanzando flores y levantando las manos"..
 
 
 
¿Cuándo entenderá la fuerza policial que ellos son los padres de estos levantamientos que sólo demandan la simple integridad?