recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

lunes, 13 de abril de 2015

La transparencia de los HOLOGRAMAS y el disparatado conflicto social






través de la web cada participante puede registrar su imagen que será tratada digitalmente para crear la manifestación virtual de esta noche. Como ninguno de los “asistentes” puede ir realmente una serie de retroproyectores de alta luminancia lanzarán las imágenes de decenas de personas sobre pantallas de gasa. Con diferentes planos repartidos en una céntrica plaza de la capital se podrá visualizar una manifestación multitudinaria con las más de 17.000 personas que ya se han inscrito.
Cristina Rodríguez, directora creativa del proyecto en DDB, reconocía la satisfacción por la convocatoria. “No solo será una proyección de imágenes también se recogen en la página web los gritos que puedes lanzar desde casa con los que se creará el sonido ambiente de la gran protesta” de esta noche. Sobre las 21h de hoy serán los periodistas asistentes los que podrán entrevistar a los portavoces de No Somos Delito también convertidos en hologramas y proclamando el manifiesto para la derogación definitiva de la "Ley Mordaza".

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The invisible man - Liu Bolin



Lenta, aunque distraída por el súper-postmodernismo actual, resultará la agonía que va a experimentar aquel que entienda que las vicisitudes de nuestra actual sociedad serán resueltas con unas dosis finamente calibradas con un humor riguroso reflectante de la obtusa realidad actual.

Se trata de contrastar conceptos relevantes mediante simbólicos actos sociales originados en el escenario artístico, utilizando espectaculares medios mecánicos y electrónicos además de socavar en las efervescentes capacidades creativas de aquellos con la necesaria preparación intelectual.  Incluso, se puede tratar además, de intentar promover e instigar a aquel individuo que es ajeno-por-pereza aunque resulta más un conveniente potencial-protagonista para el proyecto a realizar.  Además puede que haya suerte y pertenezca al extenso cuerpo del ciber-urbano-indignado que mantenga el espíritu comunicativo de la necesaria revuelta social.  

De este modo se empuja al pardillo infectado por la cólera social con la fuerza necesaria para que salga en la busca "virtual" de la clavija que, supuestamente, hará girar el volante del transporte colectivo hacia otra dirección, la que resulte más adecuada, la que sea socialmente racional..  Un ejercicio algo desprovisto de sentido productivo si se observa desde el tejido social, pues sólo pretende emancipar el propio talento organizativo con el acto artístico además del intento de plasmar un sonado mensaje escrito como acto singular.  No se genera una continuidad mecánica, no existe, por tanto, la requerida profundidad.

Si las corrientes actuales de la social-inteligencia participasen de una supuesta liberalización ideológica eficiente, presuntamente, derivada de múltiples conceptos leídos sobre el contexto de algún colectivo en particular, bien sea en forma de repulsa, de soslayo o de intervención sobre la mente social, el virtuoso y creativo artista comunitario especificaría su mensaje determinando unas más claras y complejas vías comunicativas que demostrasen, ciertamente, su apreciación sobre el abuso que las patrañas de los mandatarios ejecutan sobre la marea de mortales que deambulan como zombies por el panorama de la sinrazón actual.  

El buen artista virtuoso construiría las naves de salvamento necesarias además de ir advirtiendo simplemente del peligro y nada más..

Por más que uno intente rebuscar en los fondos más deseados del precioso mundo de la inspiración, casi siempre acaba obteniendo un resultado que produce insuficiencia o defecto en el proceso de la expiración.  Determinando, de esta forma, un proceso truncado justamente a la mitad de su evolución.

Sin marcar un objetivo de continuidad, estimada Cristina Rodríguez, de nada sirve sólo hinchar el pulmón con aire para pretender hacerlo respirar.  No obstante, gracias por esta divertida propuesta con un escaso resultado aunque de propósito singular.



Liu Bolin



Protestar públicamente es un principio que tiene que ver con el ejercicio de la contundencia exigido por el idealista enfrentado a la irracionalidad, pero este esfuerzo muestra un efecto efímero, quizá como todo el mundo del arte que hoy día nos sentamos a apreciar..  Favorable intento es, no obstante, pues la idea de predicar un objetivo positivo y futurista en tiempos donde la hecatombe se está apoderando de la razón de nuestro colectivo social nos resulta inspiradora aunque, a veces, vaya llenando la botella con la enfermedad de la existencia inmersa en la mediocridad.  Estamos en unos tiempos en los que se están sembrando con desmesurado éxito las semillas del sentido común sobre los infecundos campos de aquello irracional.  Pronto advertiremos que es una práctica absurda aunque nos ponga a todos a pensar.  

El irracional no germina vida alguna, hay que marcharse de esas tierras y cultivar el sentido común en otro territorio más singular. 



Liu Bolin



Lanzar el mensaje y mecanizarlo virtualmente se hace desde hace décadas en la política y en la publicida, todos conocemos el resultado en la actualidad.  No necesitamos más actos artísticos de protesta relacionados con el gobierno, lo que necesitamos, de una vez por todas, es una política limpia y con  serias y firmes directrices basadas en la más pura legalidad.



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