recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

martes, 21 de abril de 2015

¿Pedir es razón de necesitar? Quizá sólo se trate de hacerme hablar..




Aquel goteo del grifo de la ducha.., la baldosa que se rompió al primer golpe dada la incompetencia del que aplicó el cemento en su día.., el traslado del pc de la planta de más arriba a su lugar original.., el arreglo de las humedades en los muros de la planta principal.., completar los proyectos diseñados para mejorar el seno del confortable hogar.. 

Las cosas que nos planteamos en la vida y las derivadas intenciones necesarias para mejorar, se aplazan consistentemente por una sola razón en exclusiva y no por que amontonemos solapantes actividades que generan obligaciones en el transcurso de la jornada ideal.

Buscar.., interpretar.., aprender.., acometer.., arreglar.., dialogar.., enmendar.., transgredir.., evolucionar.., enseñar.., motivar.., consolar.., activar.., proteger.., cautivar.., complacer.., divertir.., entretener.., estimar.., querer.., amar.., consolar.., saciar.., compensar.., responsabilizar.., entender.., interpretar.., positivar..

Cuando uno se propone incluirse en ese grupo donde exite el ser consolidado, el perfectamente estructurado y enteramente racional, aquel pleno ideológicamente e improvisante de capacidad resolutiva, diligente, presto y singular, el que siempre yace lejos de la totalitaria lejanía y es capaz de cabalgar ágil cerca de la frágil vecindad, aquel que acomete sin prejuicios ni titubea con errores evaluando soluciones de los problemas que plantea la compleja realidad, sólo entonces nace la característica esencial que aporta la única clave del control en las actividades superlativas que uno puede llegar a completar. 

La perfección de un intelecto que alguien se plantee como propio, a pesar de todo, ciertamente sufre miasmas pestilentes que vulneran la armonía en los sentidos dentro del equilibrio racional.  Los pertrechos colectivos pesan cierta y deliberadamente más que un incalculable yotabyte.   No obstante, no podemos olvidar que el motivo que origina las desacertadas prisas está basada enteramente en un proceso de pensamiento irracional.  El propósito del cual es desequilibrar la mente del capacitado para hacerle sintetizar, con abruptas incidencias, un predicado menos que plural.






Mas, de esta forma, no le quedan al protagonista ya sentidos con los que pueda completar todas la sensaciones que le describan el vasto y variado campo existencial.  Son los vínculos de una mente enraizada en una realidad concreta pues, insistiendo en su despiste, existen en la realidad muchas más dimensiones que capacidades de apreciar.  Debemos actuar según convenga, capitular en qué hacer simplemente poco antes del momento de actuar.  Creyendo en el proceso preestablecido que dibuja la trayectoria de alegría y así uno se vincula, sin desconectar, con el propio y verdadero ser existencial.  Es la única manera con la cual entender la razón que ha compuesto la película de un elenco estelar e infinito que, colmada de una absoluta y perfecta linea creativa, dibuja nuestro consumible destino en el paraje singular.

Así pues, veremos como mejora nuestro día en el espacio.  Así resultará inmediato y algo más placentero el hecho de tener que obedecer las órdenes del transgresivo desgraciado y siempre astuto, e impertinente, realismo irracional..