recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

viernes, 23 de marzo de 2012

COMIENZA LA CUENTA ATRÁS: el calendario maya

Comienza la cuenta regresiva para el fin del mundo

POR CNN México 
A partir del inicio de la primavera quedan aproximadamente nueve meses para el solsticio de invierno, último día del calendario maya.

 
En el aeropuerto de Mérida, una zona rica en arqueología maya en el sureste mexicano, ya llevan la
cuenta regresiva para el 21 de diciembre (Erick de la Barrera)



Si crees que el término del calendario maya es una premonición del “fin del mundo”, te quedan 275 días o nueve meses antes del Apocalipsis.

El calendario maya está compuesto por ciclos o baktunes de 400 años y el 21 de diciembre precisamente finaliza el registro de 5mil 200 años hecho por esta cultura. Pero en realidad, esta fecha (que puede adelantarse o atrasarse algunos días) marca el solsticio de invierno, algo similar a la reciente entrada de la primavera y su equinoccio.


Uno de los eventos más esperados durante diciembre de 2012 es la alineación de la Tierra y el Sol con el centro de la Vía Láctea, un suceso interpretado por algunos como una señal del fin del mundo. No obstante, la NASA señaló que puede o no pasar y que “cada diciembre la Tierra y el Sol se alinean con el centro aproximado de la Vía Láctea, pero es un evento anual sin consecuencias”.

Además, el solsticio de invierno no está relacionado con la alineación de los planetas. “El solsticio no se relaciona con ningún movimiento de las estrellas u otra cosa en el Universo más allá de la Tierra. Simplemente es el día donde el Polo Norte de la Tierra se encuentra más lejano al Sol”, explicó la NASA. 

De acuerdo con investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia, el fin de un ciclo en el calendario maya significaba para esta cultura el inicio de la regeneración del cosmos y no el Apocalipsis.

Al igual que durante el equinoccio de la primavera, muchas personas se reunirán en los vestigios de las pirámides mayas localizadas en México y otros países de Centroamérica, como Guatemala y Honduras, para celebrar el inicio de una nueva estación.

Marzo 21, 2012.


fuente



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miércoles, 21 de marzo de 2012

ARQUITECTOS DEL CONTROL: tratado sobre el bien y el mal en el mundo




Sinopsis:

La manipulación mental designa el conjunto de las tentativas oscuras u ocultas de falsear u orientar la percepción de la realidad de un interlocutor usando un nivel de poder, seducción, persuasión o sumisión no voluntario o consentido.

Cuando este poder no se usa sobre un objeto, pero se usa para el control psíquico de una persona, se habla de manipulación mental.

¿Cual es tu realidad? ¿Que es la realidad? ¿Cual es tu verdad? Un mundo de muchas preguntas que respondernos.

"Architects of control,Mass Control & The Future of Mankind" es un documental producido por Michael Tsarion, Henrick Palmgren y "Blue Fire Film" que explora el presente y futuro de la humanidad. Acaso el humano "perfecto" será un estupidizado y regimentado habitante de un ciberpurgatorio creado por élites invisibles?

Este tipo de documentales dan datos y hechos comprobables (y verídicos) de los que parten para demostrar SU TEORIA (que no es comprobable). Es misión de cada cual crear su propia opinión de lo que es real y de lo que no lo es utilizando su propio pensamiento crítico.

En el caso de este documental hay teorías conspiratorias (puras y duras) que solo se sostienen por la palabra del autor. Como siempre recomendamos CONTRASTAR LA INFORMACIÓN y no creer de primeras nada de nadie. LO DIGA QUIEN LO DIGA.

En todo caso, la información amplia nuestro horizonte cognitivo a la vez que debería reforzar nuestro escepticismo.

Tòpicos tratados:

Jim Keith, Manipulación Masiva, Manipulación Mental y su historia, Armas Radiotrónicas, Dictadura Psíquica, Asesinatos Ritualisticos en Masa, Los Hombres de Blanco, Operación Cointelpro
Operación Caos, Ira Juvenil, Manipulación de los Medios, El grupo "Los Asesinos", Projecto Monarca y MK Ultra, Operación Paperclip, Magia y Brujería, El Culto a Dionisio, Astro-Teología,
La Anatomía del Pensamiento,Tragedia: Catalizador del Cambio, Despertar Global, El Mito del Progreso, La Villa Global, La vida inauténtica, Drogado, Medicado y Bajo Control, El Ciclo de Deconstrucción, El Inicio y Caída de las Civilizaciones, La muerte de las emociones, La iniciación del mundo Post-humano, 2012: La era de la revelación, Civilización: Surgimiento y Caída, Higiene Psíquica, Los cuerdos y no cuerdos.
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"El único peligro para el hombre es él mismo" CARL GUSTAV JUNG




DIFERENCIA DE PENSAMIENTO: occidental vs. oriental



En qué pensamos distinto los occidentales de los orientales

artículo de Piergiorgio M. Sandri 

La cultura y la educación influyen en la toma de decisiones y en la percepción de la realidad de cada persona. Así, un occidental y un asiático no ven el mundo de la misma manera. La ciencia acaba de confirmar cuáles son las diferencias.


Hace un año, tras el accidente nuclear de Fukushima, en Japón muchos móviles se quedaron sin cobertura. En medio del pánico general, la única manera que tenían los ciudadanos de contactar con alguien era encontrar una cabina telefónica que funcionase. En pocos minutos se formaron largas colas de personas, ansiosas por hablar con sus seres queridos desde un teléfono público. En estas circunstancias dramáticas, todos deseaban levantar el auricular para tranquilizar a sus familiares. Ocurrió lo que desde nuestra óptica costaría entender: cada japonés se limitó a hacer una llamada, después de la cual volvía, de forma ordenada y respetuosa, a ponerse en la cola, para permitir, en nombre del bien común, que todos pudiesen aprovechar el teléfono por lo menos una vez. ¿Aquí pasaría lo mismo?

Asia está destinada a convertirse en el área geoestratégica más relevante del planeta en las próximas décadas. De hecho, el proceso de globalización ya ha llevado desde hace años a unos cuantos occidentales a desplazarse a Oriente para estudiar, trabajar o montar un negocio. La tendencia parece imparable pero, para muchísimas personas, la filosofía y los valores detrás de las culturas milenarias diseminadas por este vasto continente siguen siendo en gran parte un misterio. Porque no cabe duda –y el ejemplo de Fukushima lo demuestra– de que, aunque se corra el riesgo de caer en simplificaciones o generalizaciones, diferencias las hay. ¿Cuáles?

Antes que nada habría que huir de un cierto determinismo biológico. Lo que cambia entre los humanos es la educación y la cultura, pero el cerebro en sí no nace con ningún programa preinstalado, por así decirlo, en su disco duro. Hablar de cerebro oriental es incorrecto y de hecho, los niños chinos adoptados y educados en nuestra sociedad aprenden a percibir y a tomar decisiones exactamente igual que nosotros: no hay diferencia. Los genes, en este sentido, no marcan. Dicho esto, experimentos científicos recientes han detectado que existen algunas pautas de comportamientos típicos que caracterizan a los asiáticos y a los occidentales, que tienen su origen en factores culturales y sociales.

Kimio Kase, profesor del Iese, es japonés y lleva 38 años en España. “He tenido oportunidad de contrastar las maneras de pensar entre los dos mundos y creo que somos muy distintos”, opina. Kase acaba de publicar un libro muy intrigante: Asian versus western management thinking (Palgrave Macmillan) , en el que se analizan las principales diferencias entre el estilo de gestión y el liderazgo en las empresas orientales y occidentales. Escribió el libro junto a Alesia Slocum, profesora estadounidense de la Saint Louis University, y pudo comprobar como ya antes de empezar a escribir, sus enfoques eran opuestos. El empezó a centrarse en los temarios, ella insistía en definir qué articulación iba a tener discurso y el mensaje. “Los occidentales siempre necesitan agarrarse a un marco general de referencia y, como un paso siguiente, desarrollan los detalles. Para los orientales, en cambio, los detalles son importantes y a partir de ahí se va construyendo, de forma sucesiva, la estructura, que surge después. Como forma mental, los asiáticos van siempre del particular hasta el genérico, mientras que los europeos o los estadounidenses siempre tienen un esquema en la cabeza y luego se van fijando, en un segundo momento, en los elementos secundarios”.

En su obra, Kase ha comprobado como en Oriente predomina un estilo de dirección de las empresas de tipo inductivo: es decir, que se analizan las situaciones a través de contextos que no obedecen necesariamente a una lógica previa. El ejecutivo occidental, heredero del pensamiento cartesiano, intenta solucionar el problema a través de la planificación y de la previsión, mientras que en Asia confían en la improvisación o en la argucias sociales; el pensamiento occidental valora los hechos, el ejecutivo oriental sigue más bien la intuición; en Europa o EE.UU. escogen la mejor alternativa entre las previstas, mientras que en Asia se prueban varias soluciones para ver qué funciona; un occidental recurre a ejemplos para especificar los objetivos a alcanzar, el oriental es más proclive a emplear metáforas. Resumiendo,  el pensamiento deductivo de Occidente –afirman los autores– examina la realidad material mientras que el oriental tiene en cuenta las circunstancias cambiantes y las distintas interacciones sociales.

Cualquiera que haya pasado alguna temporada en Asia se habrá hecho sus propias ideas al respecto. Pero la novedad es que existe una amplia literatura científica que, por primera vez, ha intentado comprobar estas distintas hipótesis. Takahiko Masuda, de la Universidad de Alberta en Canadá ha conducido numerosos experimentos en el ámbito de la percepción. Masuda, –que subraya que fisiológicamente todos somos iguales– ha pedido a grupos de occidentales y orientales que sometieran a distintas pruebas. En una, los participantes tenían delante una imagen de una caricatura en la que había representado un grupo de personas. Debían fijarse en la expresión del sujeto que estaba situado en primer plano. Pues bien, se pudo comprobar como los asiáticos dedicaban más tiempo a examinar las figuras del fondo que los norteamericanos. Esto demostraría que, en Occidente, cuando los individuos tratan de ver lo que siente esta persona, se centran en la expresión facial del sujeto principal, mientras que los japoneses están más pendientes de lo que siente cada uno en el grupo. En este sentido, los asiáticos perciben a la gente en términos de relación con los demás y las expresiones faciales de la gente alrededor son una fuente de información para entender la emoción particular, que se considera inseparable de los sentimientos de los otros.

En otro experimento, se les enseñó a los dos colectivos una viñeta con escenas submarinas durante unos minutos. Ante las preguntas sobre lo que recordaban, los occidentales solían responder algo por el estilo “vi a una trucha en la izquierda”. En cambio, los japoneses contestaban así: “vi una corriente marina, el agua era verde y había rocas en el fondo.”. Por lo general, los asiáticos señalaban un 60% más de detalles respecto a los norteamericanos, mientras que estos últimos tendían a fijarse principalmente en un objeto determinado. “Las dos culturas difieren en sus juicios. Los occidentales viven en sociedades más independientes, focalizadas en la realización de los objetivos personales mientras que para los asiáticos la causa de todo está en el contexto”, afirma Masuda.

También se hicieron pruebas para comprobar diferencias en las tomas de decisiones. Se pidió a occidentales y orientales que dibujaran una casa en una hoja de papel y que sacaran un retrato de una persona con una cámara de foto. El resultado fue que, en los dibujos, los asiáticos situaban la línea del horizonte en la parte superior del papel. Esto le permitía añadir en el espacio de abajo toda una amplia gama de elementos secundarios: animales, mascotas, naturaleza, decoración arquitectónica del barrio etcétera. En cambio, los occidentales dibujaron la casa como objeto central y elemento casi exclusivo, con poco margen para adornos.

En lo que se refiere a las fotos, los resultados fueron similares. En los retratos hechos por los norteamericanos la cara ocupaba la mayor parte del encuadre. En las imágenes hechas por los asiáticos, en cambio, el formato del retrato tendía al medio cuerpo o incluso al plano medio y la persona parecía incrustada en el paisaje y en el entorno.

Basta darse un paseo por una capital asiática para darse cuenta de cómo la vida diaria está condicionada por una multitud de elementos. Después de estudiar más de mil escenas en ciudades japonesas y norteamericanas, los académicos han llegado la conclusión de que las niponas contienen más objetos y son más complejas. Esto explicaría que los asiáticos están más obligados a estar pendiente del contexto, al ser un elemento con mucha presencia en sus vidas. También es revelador admirar la producción artística. Masuda y su equipo han puesto bajo la lupa 1.200 cuadros entre la colección del Metropolitan Museum de Nueva York y los principales centros museísticos de Asia. Su conclusión es que los pintores occidentales tienden a resaltar la figura humana en los retratos, mientras que los autores asiáticos suelen añadir al personaje principal más información visual, como colchonetas, biombos, sombras de las ventanas e incluso comentarios escritos a mano.

Para entender el porqué de estas diferencias, tal vez haya que remontar a factores culturales. Como recordaba el filósofo Hu Shih: “En la filosofía de Confucio, el hombre no puede existir solo; toda acción tiene que ser bajo la forma de una interacción entre un hombre y un hombre”. Según el antropólogo Edward T. Hall, “el ego de occidente está compuesto de atribuciones fijas y puede moverse de un contexto a otro sin grandes alteraciones. Pero para los asiáticos, la persona está tan conectada con los demás, que su ego depende del contexto. Si una persona sale de su red social habitual, este individuo literalmente se convierte en otra persona”.

El grupo de investigadores cita, en este sentido, una prueba empírica reveladora que tuvo como participantes a las madres. Se comprobó que las mamás norteamericanas se dirigen a sus hijos poniendo su atención esencialmente en los objetos (“mira el coche rojo”), mientras que las madres japonesas se centraban, además de en el objeto, en las rutinas sociales del mismo (“Te doy el coche rojo. ¿Has visto que ruido hace cuando cae al suelo?”). También se demostró que las madres estadounidenses solían usar en sus expresiones más nombres (de objetos) cuando hablaban con sus hijos, mientras que las chinas, más verbos (evidentemente referentes a la relación del objeto con su contexto).

Masuda menciona otro estudio que va en esta misma línea. Se pidió a orientales y occidentales que agruparan distintas imágenes: mientras que estos últimos pusieron en el mismo saco el mono y el panda (“ambos son animales”), los de Asia en su mayoría asociaron el mono con el plátano (“porque el mono come el plátano”). La interpretación coincide con las pruebas anteriores: para los asiáticos importan más los nexos entre los objetos que las características intrínsecas de los mismos. Los occidentales dividen la realidad en categorías y los asiáticos en términos de relaciones. Por ejemplo, para los orientales el perro no es sólo un animal de la familia de los caninos, sino más bien el amigo del hombre y el enemigo de los gatos.

Estos trabajos evidencian, además, como en la cultura occidental prevalece una visión analítica, mientras que en la oriental subyace una más holística. La primera procede de la filosofía griega, que es la que dará lugar al mito de Homero y del individuo. Los griegos veían una cierta estabilidad en el mundo y glorificaban a los héroes. Para los asiáticos el tiempo no es linear, sino circular y los acontecimientos no son fruto de decisiones determinadas, sino que hay un cambio continuo. Y esto explicaría, entre otras cosas, porque los asiáticos se sienten cómodos con las contradicciones. Normalmente, subraya Kase en su libro, los argumentos de los occidentales están más enfocados en el concepto de correcto y equivocado y siempre creen que uno de los dos bandos debe tener razón, mientras que los asiáticos buscan soluciones de compromiso. Cuando en un experimento se le presentaron propuestas aparentemente contradictorias, los participantes chinos no descartaron que ambas fueran verdaderas, mientras que los estadounidenses eran más propensos a rechazar una propuesta en favor de la otra.

Amadeo Jensana, director de Economía y Empresa de Casa Asia, cree que la clave está en la cultura: “Para empezar, en occidente existe un alfabeto. Son letras precisas. Son símbolos concretos. En cambio, en oriente, los ideogramas son más bien asociación de ideas. Por ejemplo, el periódico en japonés no existe como tal sino que es una noticia nueva. Para los orientales, todo está interrelacionado. En cambio, prevalece en occidente una cierta cultura del ego, es una sociedad más individualista en muchos aspectos: la religión es monoteísta, la salvación es personal. En Asia el individuo no es el eje central: la sociedad es mucho más jerarquizada. Hay más culto a la obediencia y todo lo referente al colectivo es más importante”.

Según el profesor Masuda, “para los norteamericanos, la acción auténtica es la que está motivada, elegida libremente y que es el resultado de las intenciones y de los objetivos de cada uno. En cambio, en las culturas asiáticas, comportarse de forma apropiada significa ajustarse a las expectativas de otra gente, y esto es más importante que conseguir logros personales. La realización de los propios objetivos se ve como algo infantil y egoísta. En países como Japón, un acto maduro consiste en cumplir con el papel que los demás te han asignado, asumir la perspectiva de los demás y promover la armonía social”.

La historia ancestral de Asia y de Occidente también podría estar detrás de estas pautas sociales. Masuda sugiere la siguiente hipótesis: desde tiempos antiguos, los asiáticos eran campesinos y estaban condenados a vivir los unos con los otros para garantizar la cosecha. El sistema de irrigación necesitaba una cierta jerarquización y orden, para permitir el funcionamiento de la explotación del conjunto del terreno. En cambio, en Grecia, las tareas de cazar, pescar, comercializar no requerían colaboración social. De ahí habría nacido esta mentalidad más individualista.

Al final de este recorrido surge una duda espontánea: ¿no se estaría aplicando etiquetas a dos culturas muy heterogéneas? Joaquín Beltrán es coordinador de los Estudios de Asia Oriental en la Universitat Autònoma de Barcelona. De formación es antropólogo y considera que “las diferencias son circunstanciales a los seres humanos. Es una simplificación de la realidad. Yo creo que no es correcto recurrir a categorizaciones”, afirma. “De hecho, está demostrado que las elites de oriente no difieren mucho, en términos de pensar, de las elites de occidente, con la que comparten ciertas visiones y coinciden en muchos aspectos”. Beltrán cree que existe un puente entre las dos culturas, y lo explica de la siguiente manera.

“Cuando se habla de diferencias entre las dos culturas en realidad estamos replicando las existentes entre el mundo rural y el mundo urbano. En el primero, prevalece la confianza, las relaciones cara a cara, el objetivo de eludir los conflictos, el respeto de las jerarquías, el peso del colchón familiar, el respeto a los mayores, el evitar la crítica social, el portarse bien, el mantener un cierto orden moral. Nosotros mismos éramos así hace siglos. Con lo que los occidentales tenemos más cosas en común con los orientales de las que pensamos”.






lunes, 19 de marzo de 2012

CARTA A UNA NOVA TREBALLADORA: la generació "perduda"

Jo també sóc una nova pobra (12)

Fa temps que tinc aquesta certesa de que la meva generació, la dels ’80, som una generació perduda. Totes les nostres històries s’assemblen: feina precària (quan n’hi ha), pisos de tres habitacions on viuen sis, tornar a casa els pares, emigrar, buscar beques…
Em dic Neus Vinyallonga i tinc 24 anys. Sóc pobra i sóc mestra de professió, parlo anglès i alguna cosa de francès. M’agrada estudiar, bé, m’agrada aprendre.
Sóc inquieta de mena i vaig començar a treballar quan feia batxillerat, primer en un restaurant i després ja a la universitat i fora de casa els pares, feia mitja jornada en una botiga. Gràcies al magnífic sistema universitari vaig haver de deixar la feina per a poder fer les pràctiques i acabar la carrera, ningú va moure ni mig dit per a que pogués compaginar els estudis amb la feina. Però estava decidida a acabar els estudis  i vaig deixar la feina (inconscient de mi!). Nou mesos després, amb el títol de MEF a la mà, se’m va acabar l’atur i no tenia dret a cap prestació. A casa pagàvem 550 euros de lloguer, el meu home és mileurista, i jo no trobava feina de res. Així va anar passant el temps i jo em vaig anar enfonsant.
Vaig tocar fons al setembre. Vaig passar per consulta de psicòlegs i psiquiatres i mai n’acabava de sortir convençuda. I aleshores un dia ho vaig començar a entendre, no em podia sentir bé perquè el nivell de frustració al que havia arribat em superava, em sentia una inútil total perquè tot allò que jo havia d’aconseguir, estudiant i treballant dur tal i com havia fet, se n’havia anat a norris i jo depenia del sou del meu marit. I és que quan t’ho prenen tot, fins i tot et prenen les il·lusions.
Ara estic a punt d’acabar un màster que paguen els pares (sinó, impossible). He trobat feina a 40km de casa, 14h a la setmana. No tinc clar que hi guanyi amb el sou, però m’ajuda a sentir-me millor.
El món de capitalisme salvatge en el que vivim ens arracona per donar més espai als rics que només fan que demanar paciència i esforç  per part dels qui no podem donar res més i mentrestant es neguen a eliminar els sous vitalicis milionaris als alts càrrecs. La classe política està podrida i cal que sapiguem assenyalar bé els culpables d’aquesta crisi.

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Responc:

Hola, tinc 42 anys.  Sóc arquitecte des del 1999 però no practico la professió.  Però com l'alcohòlic rehabilitat, sempre seré arquitecte.  A l'any 2002, després d'haver-ho intentat en múltiples despatxos d'allà i d'aquí, vaig canviar de professió per criteris personals relacionats amb els principis ètics, fonamentalment, i per que volia tenir una vida.  Vaig estudiar tota la carrera i treballar a Londres.  En total vaig viure-hi allà durant 9 anys i 1 dia, el que va resultar ser una "grata condemna" que tornaria a repetir amb els ulls tancats.  La raó d'aquesta explicació és per que em situis en un cert context i valoris, si així ho consideres oportú, el que et diré a tu personalment però  pretenent-hi, amb el missatge, una crida generalitzada a tots els que mostren el teu tarannà i són de la teva edat.  

El meu comentari crec que no et serà tant agradable com els anteriors rebuts on t'animen per que no desesperis i continuis somiant.  No serà pel meu tó sinó pel contingut del que et diré, intentaré fer-ho de forma suau per que la meva intenció no és la de ser taxatiu sinó informatiu però amb una certa crítica.

Per tota la societat és ara molt important que els els joves dels 80, els que us auto-anomeneu "generació perduda" amb tanta solvència, arrenqueu i manifesteu de dins vostre l'energia que la societat necessita per canviar el sistema actual.  Que és obsolet i destructiu en tots els aspectes menys en el de l'ambició individual, on és demostrat que funciona de forma molt visible.  Només cal parar atenció al nostre voltant. L'energia l'heu de tenir dins per condicions naturals, sou joves, només heu de trobar-la, conduir-la i manifestar-la a tot l'entorn social per que esdevingui un crit tant potent que canvii les estructures de la societat.

Ara per ara sou vosaltres els únics que podeu iniciar el primer atac a una guerra en la que estem tots intentant participar però per questions terciàries no en podem gestar el inici.  Vosaltres esteu patint la opressió aferrissada del sistema en el precís moment en que comenceu a aixecar el cap per veure com viure.  Necessiteu motivació per arrencar el camí que definirà de la vostra existència.  Heu de traçar les pautes que us donaran la vida que voleu viure i no una altra imposada.

El que ara ens fa falta és el factor "iniciador", la figura del qual sorgirà d'un dels vostres sens dubte.  Un personatge o una ideologia.  El periode que esteu vivint dels 20 als 30 anys és el que genera més concepte i ideologia en la vida, es té més capacitat i imaginació i ademés, és quan gaudim de més llibertat, mobilitat i, per tant, capacitat reivindicativa i creadora.  Sou la força i esperança del futur.  Els que venen darrera han de tenir el camp ja preparat per entrar fins al fons i reparar del tot l'estructura social que deixeu per generar alternatives i canviar totalment el sistema.  L'estat de la malaltia és ja tant greu que no podem esperar més generacions perdudes.  Manifesto que l'apelatiu ens ahuria de pertànyer a nosaltres que no hem estat capaços de veure el que estàvem fent i ara ho pagueu vosaltres els primers.  Tal i com em dirien també els de la generació dels 50's, etc.  El fet de manifestar una queixa ja no és, simplement, un argument vàlid.  Hem d'actuar.

Us demano, per tant, que abandoneu la queixa i actueu.  Això s'ha de reparar ja i ben fet pels que venen darrera.  He comentat anterioriorment amb l'autor de la pàgina (elsnouspobres.wordpress.com) d'on provené la teva carta, i varies manifestacions de indignació, que el concepte de queixa és un dret de tots, hi estic d'acord, però el meu parer és que tard o d'hora hem de ser capaços de forçar el canvi o la situació s'agravarà fins un punt de no retorn.  Si és  que encara no hi hem arribat.  
Prenem-nos les cartes seriosament doncs la jugada és dins la vida real i farà que canviin les coses; els que governen estan fent-ho tant malament com poden o els deixem.  Un concepte molt importan és que els estem deixant fer.  Fem l'esforç d'aixecar el cap per adaptar-nos a un nou angle de visió, sempre més ampli.  És del tot necessari.  La nostra vista ens sorpendrà de ben segur.  Personalment estic recliclant-me en la vessant informativa des de fa un mesos per tal de manifestar les meves obsevacions del mon que trobo, per això vaig crear aquest modest blog.  Així aprenc sobre el que succeeix realment al planeta i ho comparteixo lliurement amb els demés.  Pel que vaig observant, aviat trobarem un criteri que unifiqui aquest esforç moderatiu i desenvolupi una ment més arrelada en les necessitats col·lectives que les desenvoluparà per un futur més ètic i més sostenible per tots.  Sempre amb una conscienciació de sol·lidaritat i unió.

Molta sort i, sobretot, ànims.  

L'esperança és un concepte que creix amb una gran base d'esforç i aquest sorgeix de l'energia que desenvolupem des de dins nostre quan gaudim de la iniciativa de crear, difondre i estructurar nous plantejaments i idees.
 
Estimada Neus: ara toca lluitar.  Atreveix-te a canviar el mon.