recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

viernes, 14 de marzo de 2014

¿Súper-ricos o super-iores..? Sólo infames seres humanos y grandes impostores






.."El (segundo) significado de la existencia de super-ricos es que también hay muchos superpobres. En realidad, desigualdad quiere decir, en la mayoría de casos, gran pobreza. Los primeros –los super-ricos– no se pueden explicar sin los segundos –los superpobres–. Es decir, los primeros gozan de enormes riquezas precisamente porque los no ricos tienen menos riqueza. La riqueza de los primeros ha sido extraída de los segundos. Soy consciente de que esta expresión choca con la sabiduría convencional que asume que la desigualdad es una cosa, y otra lo es la pobreza. La evidencia, sin embargo, de que las dos son dos lados de la misma moneda es clara. Si analizamos, por ejemplo, la distribución de las rentas que existen en un país, podemos ver que estas derivan o bien de la propiedad (es decir, de la riqueza, o sea, de la posesión de recursos que generan renta) o bien del trabajo. Pues bien, la gran división en las sociedades es entre el primer grupo de propietarios y gestores de las mayores cantidades de propiedad, y los que trabajan para poder vivir. Estos últimos son, por cierto, los productores de la riqueza, de cuya distribución depende su grado de concentración. Cuando la renta generada por esta producción va predominantemente a los rentistas del capital, es cuando nos encontramos con el gran número de super-ricos, los cuales han copado esta abundante riqueza debido a que han expropiado la riqueza y la renta derivada del mundo del trabajo. No es por casualidad que aquellos países en los que hay más super-ricos, sean también aquellos en los que hay más pobres y super-pobres".

fuente


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De la lista de mil cuatrocientos y pico súper-ricos del planeta, hemos destacado las treinta caras de los individuos que más riquezas acumulan para mostrar, por disponer de las mentes más brillantes del momento, quienes son los que vulneran la estabilidad económica de las sociedades en el panorama global de nuestros tiempos.

Resulta difícil pensar que estos individuos, dado su carácter emprendedor, ambición, sacrificio y capacidad de gestión y de acumular riqueza, sean tan inteligentes como parece que deberían ser, si evaluáramos las estadísticas bajo un punto de vista enmarcado entre los límites de la coherencia social.

Si nos basamos en las cifras que Forbes nos proclama, esta gente acumula más del 60% de las riquezas que surgen de los medios disponibles utilizados por todas las sociedades del planeta, ya sea mediante el negocio de internet, la informática, las telecomunicaciones, el petróleo, la industria textil, el comercio, etc.. 

La intención de este humilde y breve escrito no va más lejos que mantener su exposición pública en este espacio que todos percibimos como gratuito, aunque el acceso a internet ciertamente no lo sea, para dar a conocer cómo estos seres despreciables vulneran casi todos los derechos que se establecen en el articulado de los  Derechos Humanos Universales

Porque claro está, para elucubrar sus exitosos planes de vuelo todos estos individuos, cada vez menos numerosos, cuentan con brutales metodologías en sus rigores laborales y aplican prácticas confinadas en el abuso individual incluyendo la esclavitud y servidumbre, la falta de seguridad en perfiles de mano de obra más bajos, distinguen razas, colores, nacionalidades, religiones, idiomas, sexos, etc.., y sobretodo, no reconocen la personalidad jurídica discriminando, por tanto, a sus trabajadores de una forma que agrava la situación de futuro de toda la humanidad.

Se ha hablado largo y tendido sobre un concepto que evalúa la Renta Básica, por un lado interesante si los costes de dicha propuesta corrieran a cargo de estos súper-animales de presa, aunque si lo observáramos desde otro costado, podría advertirse lo costoso e impracticable que sería si su presupuesto fuera absorbido por la sociedad global.  Lo cierto es que el ritmo de decrecimiento de las riquezas a nivel colectivo y la absurda acumulación individual es muy alarmante desde el punto de vista de la capacidad de perdurar como raza en esta realidad, teniendo en cuenta que hoy sobrevivimos civilizadamente sólo si disponemos de medios para adquirir algún dinero.  

Hemos demostrado encarecidamente a la naturaleza que nos ha creado que los límites de la autodestrucción de nuestra especie son ya finitos y, por tanto, claramente visibles por el individuo actual sólo desde la hipermetropía, pues uno se encuentra visionando con bastante precisión el alud de riesgos que en la lejanía se avecina, pero mantiene desenfocada la visión que debería percibir la peligrosa realidad que más cerca y rápido se le acerca.








Andémonos todos con más cuidado y abandonemos tajantemente la tortura de la especie.  Cuanto más inteligentes son las mentes "superiores", más enfangados en el desperdicio nos quedamos en todos los demás niveles inferiores.

Por ello es que les pedimos, a todos ustedes seres súper-inteligentes, que aborden el bajel de la supervivencia colectiva y colaboren en promulgar la libertad manifestada por la historia de la gente.  

Dirijan pronto sus atormentadas mentes hacia las curativas manos de algún terapeuta experto para que les ayude a corregir su exacerbante transtorno de Diógenes.  Dense cuenta que acumulan la mierda febrilmente sólo para alimentar la maquinaria de artificios, que forzándonos a todos nos conduce hacia el venenoso monte de basura que está contaminando por completo nuestro ya globalizado entendimiento.

  


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