recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

viernes, 12 de abril de 2013

REPUBLICANISMO de casta: derecho o no a censurar la MONARQUíA



"El pensador de tiernos pensamientos"


Artículo completo de Javier Polo Brazo en dP, 12 de abril:

"Desde que comenzara el annus horribilis de nuestra familia real los partidarios de instaurar la tercera república parecen haberse multiplicado y muchos pregonan su pronto advenimiento.  Yo, que no soy precisamente monárquico y que mi republicanismo militante está más que acreditado, tiemblo sólo de pensar que podemos entrar de nuevo en esa espiral tan española de tomar decisiones por reacción a unos acontecimientos puntuales".
 
"El discurso republicano español siempre ha estado lastrado por el devenir de la segunda república y por su abrupto final.  En realidad los opositores a una república -que no deja de ser la más democrática forma de estado posible- lo eran más por el miedo a repetir una situación similar a la de la década de los años treinta del siglo pasado, con una cruenta guerra y su posterior dictadura, que por el fruto de una reflexión sobre el modelo de estado.  En un contexto en el que la figura del Rey en general no era discutida, parecía hasta de mal gusto enturbiar el debate político.

Pero si algo se ha demostrado en los últimos meses es que los reyes no son personas distintas al resto de los mortales.  Con sus grandezas y sus miserias, nacieron como todos, comen, duermen y hacen sus necesidades de la misma forma que todo el mundo y su sangre es tan roja como la de cualquiera.  En lo único que son distintos al resto es en que no tienen que pasar por el escrutinio de las urnas y en que son irresponsables jurídicamente de sus actos, algo que no tiene ningún sentido en los tiempos que corren, especialmente si nos referimos a sus actos privados.

Los tiempos de Sissi emperatriz afortunadamente pasaron y la familia real debe aclarar sus interioridades, por salud democrática, asumiendo las consecuencias que estas tengan.  Quien en su seno haya cometido algún delito que lo pague, sea quien sea.  En cualquier caso habría que recordar a la Casa Real que la higiene nunca le ha venido mal a nadie y que en democracia es necesario abrir las ventanas y airear la casa; más tratándose de instituciones con solera como ésta.

Pero todo esto no tiene nada que ver con el discurso republicano, así que por favor, separémoslo.  La forma del estado no es algo que se deba decidir como reacción a unos acontecimientos puntuales, debe ser el resultado de un debate sereno y concensuado, porque solo así tiene alguna posibilidad de permanencia.  Ojala veamos pronto ese debate en nuestro país, pero como republicano me niego a unirlo al de unas cuentas en Suiza, una cacería en Bostwana, una amiga alemana y al de unos yernos descarriados
".





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imagen tomada del Partido Republicano en los E.E.U.U.


¿¡Y por qué no.., estimado Sr. Javier Polo Brazo!?

Como usted bien argumenta, nuestros reyes son como todos los demás, no tienen sangre azul y comen y cagan al igual.   Muchas gracias.  

También coincidimos en que parte de la salud democrática de un país debe conseguirse a través de la condena de los crímenes en penas hegemónicas, asumiendo consecuencias de los propios actos delictivos y no obteniendo indultos por la mera condición social.  Para ello, opinamos de la sociedad en toda su extensión, que esta debe mantener una pétrea voluntad para garantizar la vulnerable imparcialidad y así permitir enteramente, a través de un equilibrado y certero sistema judicial, la armonía necesaria entre aquello que se hace ante la ley o a expensas suyas.  Si la gente no manifiesta su opinión nos convertimos en un pueblo en silencio.  Y, como todos bien sabemos, quien calla otorga.  Recordemos que la voz social siempre es manifestada en las urnas.

Las motivaciones que han conducido a la mayoría de los antes despreocupados, sobre el tema monárquico y su entorno, a engrosar la base del pensamiento republicano, no son actos deleznables per se, como usted sostiene en sus palabras cargadas de cierta crítica social.  Permítanos desde este humilde rincon internauta la duda, pues sospechamos simplemente que las razones que le conducen en su intelecto a escojer los caminos del republicanismo no difieren demasiado de los generados por el público en la actualidad, los principios son principios y con la política se debe buscar la rigurosa ecuanimidad.  Lo más importante, como usted convendrá certero, es la participación de la gente junto con su ducho conocimiento, especialmente sobre un tema problemático de igualdad.

Como bien indicaba Isaura Navarro desde Rebelión en el año 2005:  

   "La Republica es más que una alternativa de gobierno diferente a la monarquía: significa optar por un Estado laico, solidario, libre, independiente, con profundo contenido social y participación democrática ciudadana".

Con humildad, pensamos, que debería estar usted agradecido de la gran suma de "nuevos simpatizantes" con la causa que ayudan en el empeño republicano para mostrar al mundo entero todas las gestas desgraciadas que perpetran los que se dan la vida padre por el mero hecho de nacer en el seno de una determinada casta social, sin apenas deformar sus rostros con la más mínima muestra de preocupación ante la carga judicial, pues solucionan sus problemas legales a golpe de talonarios robados a los contribuyentes de la nación.

Sólo así se logrará destronar y desterrar, aunque sólo sea por vergüenza ajena, esta estirpe de absurdos gorrones de la "alta" y despilfarrante sociedad, pues dada su fuerza impositiva, ustedes los "puros" y "acreditados" republicanos, jamás los han podido doblegar.


 


Recuerde: en su próxima salida, muestre algo más de respeto para la buena intención los demás.., especialmente si se encuentra en sintonía con su propia realidad.