recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

martes, 22 de mayo de 2012

LLAMADME RACISTA: carta de un funcionario



Trabajo en una Oficina de Empleo y puedo aseguraros que por derecho todos tenemos las mismas posibilidades de recibir ayudas públicas.  Pero en la práctica os aseguro que no es así.

Mi trabajo consiste, entre otras, en conceder subsidios de desempleo (distinto al conocido por todos como "paro") y un inmigrante tiene muchas más papeletas de recibir estas ayudas que cualquier ciudadano español.

Puedo aseguraros -porque lo veo y lo hago diariamente- que muchos días salgo "enfermo" de la oficina viendo a qué y sobre todo a quiénes se destinan las ayudas públicas que salen del esfuerzo de quienes trabajan. Viendo como muchos inmigrantes tienen más dinero disponible sin hacer absolutamente nada que muchos de los que nos levantamos a las 6 de la madrugada para trabajar.

Podría pasarme horas contándoos todo esto y acabaríais indignados y asqueados de ser españoles, y no por ser españoles, sino por saber cuáles son las preferencias de nuestros políticos a la hora de emplear el dinero de todos.

Los marroquíes, por ejemplo, son un colectivo muy bien informado, mil veces más que todos nosotros juntos y "explotan" hasta el límite de lo imaginable todas las ayudas estatales, autonómicas y locales.

Sabéis que un marroquí con sólo trabajar 6 meses ya puede traer en la práctica a toda su familia y vivir de por vida de las ayudas públicas, si si, hasta que se muera. No es una exageración es real.

Saben exactamente los días que tienen que trabajar o "simular trabajo" para encadenar ayudas, en la práctica perpetuas, para vivir a cuerpo de rey en España o en Marruecos donde la vida es mucho más barata.  Lo veo a diario.  Es posible, ellos lo saben y sencillamente lo están explotando hasta el límite de dejar nuestro estado de bienestar al borde de la quiebra.  Lo digo yo que soy uno de los pobres a los que las leyes españolas obligan con horror a otorgar esas ayudas.

Muchas y muchos de ellos no trabajan ni trabajarán en su vida, crean empresas ficticias que simulan trabajos que no existen para cotizar 6 o 12 meses para renovar el permiso, agrupar a sus familias en algunos casos y por supuesto encadenar subsidios hasta de 4 años.

En fin, ya iré contando. Cobran todo y por todos. Hasta la magrebí de 50 años que no sabe ni leer ni escribir, ni hablar español, ni nada de nada.  Pisa una vez España, se apunta al paro, se marcha a Marruecos, vuelve al año, pide una RAI como parada de larga duración y ya tiene 5000 euros en su bolsillo. Así de fácil.

Las prestaciones y subsidios por desempleo son ayudas económicas para atender a todos aquellos que habiendo perdido un trabajo y queriendo trabajar no pueden hacerlo.

La cuestión es que los marroquíes y muchos latino-americanos no quieren trabajar, han hecho de estas ayudas públicas su objetivo principal en la vida para él y su familia. Llegan a España para vivir de nuestro trabajo, no del suyo. Y lo más indecente es que la mayoría lo disfruta tranquilamente en Marruecos.

Precisamente esta gente cobra tantos subsidios porque se los damos para mantener su familia en Marruecos.  El otro día por ejemplo denegué a una mujer española un subsidio. Tenía 5 hijos. Entre el marido y dos hijos pasaban del límite de rentas por un pelo.  A un marroquí jamás se lo denegaría, ¿por qué?, muy sencillo, a esta "española" le puedo ver
sus rentas, las de sus hijos, sus sueldos, vida laboral, si han vendido un piso, si tiene algún tipo de pensión, etc.  Lo puedo hacer desde mi asiento, sin moverme, conectándome con Seguridad Social y pidiendo datos a Hacienda.

A un marroquí no, yo no puedo saber que cojon_s hacen ni cobran en Marruecos toda su familia.  Ni si están divorciados, ni si sus hijos son sus hijos, ni si tienen 20 empresas, ni si acaban de vender 4 pisos. Nada, absolutamente nada. Y como no puedo verle ni saber de él nada de nada pues le doy el subsidio. Simple y llano. Transparente.

España es el país con más garantías del planeta para cualquiera que venga de fuera.

Va el ejemplo de hoy.  Al estado español le cuesta más de 10.000 euros cada boda de un marroquí. ¿¡Cómo…!?  Muy sencillo, cuando un joven marroquí acaba el paro y viene a por el subsidio le preguntas: ¿estás casado? No ¿Tienes hijos? No. Pues no tienes derecho al subsidio porque no "mantienes" a nadie.  A la semana siguiente aparece con un papel en árabe traducido al castellano que dice que un cura marroquí le ha casado hace 3 días.  ¿Qué hacemos nosotros?  Pues le hacemos el regalo de bodas: vacaciones pagados de 2 a 3 años en su país viviendo a cuerpo de rey.

Porque como os podéis imaginar el coste de la vida allí no es ni la mitad que aquí.  Lo único que tiene que hacer es renovar la tarjeta de demanda cada 3 meses. Pero no os preocupéis, se lo hemos puesto fácil, pueden hacerlo por internet.

Al "casarse" ya mantiene a una persona, a su mujer, que está en Marruecos y que nunca pisó España.  Por eso ya tiene derecho a un subsidio de 2 años de media.

Cada boda marroquí nos cuesta a los españoles entre 10.000 y 20.000 euros.  Así de fácil.  No le deis más vueltas.  Es así, ellos lo saben y actúan en consecuencia.  Paga la dote al vecino para "estar casado" (y es literal, lo veo en sus certificados matrimoniales traducidos) y ya puede vivir de vuestro trabajo varios años. Se casó para cobrar el subsidio.

Jod_r si os contara...  Al día siguiente llegaríais a casa asustados de la cantidad de gente que se os habría quedado mirando por la calle, ¿y porqué?  Porque ibais a quedaros con cara de gilipollas durante dos semanas. Por eso.


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A veces quiero no creer estas cartas denuncia...