recogida de una actualidad con el ánimo de archivo y la opinión personal

viernes, 25 de mayo de 2012

MITO de PANDORA: una caja para no abrir



Un mito de la historia..

Solemos utilizar la frase "abrir la caja de Pandora" cuando queremos decir que que alguno de los actos que realizamos en la vida nos van a traer nuevos males o nuevas desgracias.

La historia de Pandora y su famosa caja se enmarca dentro del mito de Prometeo, que robó el fuego a los dioses para entregarselo a los hombres, según nos cuenta la mitologia griega.

La historia de Pandora es una venganza de Zeus como parte de un castigo a Prometeo por haber revelado a la humanidad el secreto del fuego. 

Por orden de Zeus padre de los dioses, Hefesto dios del fuego, famoso por sus habilidades, formó la estatua de una hermosa doncella.  La propia Atenea que, celosa de Prometeo, se había trocado en su enemiga, echó sobre la imagen una vestidura blanca y reluciente, le aplicó sobre el rostro un velo que la virgen mantenía separado con las manos, la coronó de frescas flores y le ciñó el talle con un cinturón de oro, adornada maravillosamente con policromas figuras de animales. Hermes, el mensajero de los dioses, otorgaría el habla a la bella imagen y Afrodita le daría todo su encanto amoroso.

De este modo Zeus, bajo la apariencia de un bien, había creado un engañoso mal, al que llamó Pandora, es decir, la omnidotada, pues cada uno de los Inmortales había entregado a la doncella algún nefasto obsequio para los hombres.

Condujo entonces a la virgen a la Tierra, donde los mortales vagaban mezclados con los dioses y unos y otros se pasmarón ante la figura incomparable. Pero ella se dirigió hacia Epimeteo, el ingenuo hermano de Prometeo, llevándole una caja regalo de Zeus. En vano aquel había advertido a su hermano que nunca aceptase un obsequio venido del olimpico Zeus, para no ocasionar con ello un daño a los hombres, debía de rechazarlo inmediatamente.

Epimeteo, olvidándose de aquellas palabras, acogió gozoso a la hermosa doncella y no se dió cuenta del mal hasta que ya lo tuvo. Pues hasta entonces las familias de los hombres, aconsejadas por su hermano, habían vivido libres del mal, no sujetos a un trabajo gravoso y exentos de la torturante enfermedad. Pero la mujer llevaba en las manos su regalo, una gran caja provista de una tapadera. 

Apenas llegada junto a Epimeteo abrió la tapa y en seguida volarón del recipiente innumerables males que se desparramarón por la Tierra con la velocidad del rayo. Oculto en el fondo de la caja habia un único bien: la esperanza; pero, siguiendo el consejo del Padre de los dioses, Pandora dejó caer la cubierta antes de que aquella pudiera echar a volar, encerrándola para siempre en el arca.

Entretanto la desgracia llenaba, bajo todas las formas, tierra, mar y aire. Las enfermedades se deslizaban día y noche por entre los humanos, solapadas y silenciosas pues Zeus no les había dado la voz. Un tropel de fiebres sitiaba la Tierra, y la muerte, antes remisa en sorprender a los hombres, precipitó su paso.

La vejez, la enfermedad, la fatiga, la locura, el vicio, la pasión, la plaga, la tristeza, la pobreza, el crimen, todos los males del mundo se habian extendido por la tierra y sólo la esperanza quedó oculta en el fondo del arca. 


Sin embargo, a través del poeta Theognis nos llegó otra versión, según la cual Pandora (que ciertamente significa algo así como, "la portadora de todos los dones") no custodiaba más que "bienes", que al abrirse la jarra se esfumaron, exceptuando a la esperanza, que al menos nos recuerda (y acaso nos promete) todo aquello que se marchó.

Las dos versiones pueden ser "verdaderas" al mismo tiempo, porque las dos nos hablan de lo profundo de nuestra experiencia. Pero luego, como decía Oscar Wilde en boca de Vivian, la vida imita al arte mucho más de lo que el arte imita la vida; nos pasamos la vida encarnando nuestros mitos más cercanos, nuestra experiencia se parece bastante a nuestros sueños, nuestras profecías se ven a menudo autocumplidas. ¿Cuántas personas viven de manera radicalmente distinta la misma situación objetiva? Nuestra felicidad depende de que la "esperanza" sea el "mal" que se quedó en la caja de Pandora para machacarnos con ensañamiento o el "bien" que se mantuvo junto a nosotros, aún con la melancolía que proporciona la nostalgia de futuro. Ahora bien, esto no sólo afecta a nuestra experiencia, a nuestras emociones, a nuestras vísceras, sino también a nuestras estrategias racionales. La manera frente a la que nos situemos ante un fenómeno nos permitirá un mayor o menor margen de actuación.



Nuestra versión personal de la omnidotada Megan Fox (..para alegrar la vista)


Sin dudarlo un minuto, habiendo sido Hefesto, un servidor hubiera esculpido a Pandora con el sugerente físico de la srta. Fox.  Aunque, previamente, le hubiera aconsejado a Zeus que antes de tomar decisiones en caliente se tumbara en el diván de algún psicólogo para analizar sus iras y evitar, así, un desconcertante desenlace.  

Quién sabe.., quizás le hubiera ayudado y ahora viviríamos sin males..


PD: cuidado, mirar larga y fíjamente la imagen provoca ceguera (...)